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Las ranas también se enamoran, Megan Maxwell

las ranasA pesar de que se hiciese hincapié hace algunas semanas, dando la reseña de este libro a la hora de comparar Los ojos amarillos de los cocodrilos,  me dispongo a hacer una descripción a modo de criticar de esta novela, escrita por una autora española, aunque su sobrenombre sea o parezca extranjera. Le pasa lo mismo que otra de las autoras que también comenté la semana, Olivia Ardey, que es también española, reside en Valencia aunque naciese en Alemania. Muchas autoras se ocultan con una identidad diferente.

Sinopsis y crítica del libro:

Marta Rodríguez es una joven y divertida madre soltera que conduce una Honda CBF 600. Trabaja en el taller de moda de Lola Herrera, donde hace un poco de todo. Pero la vida de Marta, y su entorno, dará un giro de 180 grados cuando el hijastro de su jefa, Philip Martínez, un empresario inglés, serio a la par que sexy, se cruce en su camino.
¿Qué será Philip, una rana o un sapo más en el gran charco de la vida?

En este libro nos encontramos con unos protagonistas bastantes curiosos. Marta es una mujer joven, soltera y además madre de una chica de diecisiete años. Trabaja en una tienda de moda cosiendo, atendiendo clientas, montando desfiles y demás cosas que se hacen en una tienda de moda. Es una mujer orgullosa, trabajadora, pero a la vez cariñosa y buena madre. Después de varios desengaños amorosos y de llevar una vida bastante dura, conoce a Philip, un hombre completamente opuesto a ella en todos los sentidos, por el que se siente irremediablemente atraída a pesar de no ser para nada su tipo de hombre. Marta decide que no quiere seguir llevando el mismo tipo de vida que ha estado llevando hasta ahora, por lo que decide tomar el toro por los cuernos, y hacer lo que suelen hacer los hombres…. tener sexo y olvidarse de todo lo demás. Pero lo que no sabe es que aunque al principio ese trato les va muy bien a los dos, pronto empiezan a haber sentimientos por medio.

Philip por su parte es un hombre muy importante de negocios, no tanto por su trabajo y sí más por su posición social, pues es conde, y además está harto de que todas las mujeres con las que está intenten engañarle para aprovecharse de él. Cuando conoce a Marta piensa que es una mujer muy irritante, pues siempre que se encuentran terminan enfadados, y es aquí donde te das cuenta del refrán, los polos opuestos se atraen, pues ellos no pueden ser más opuestos. Cuando Marta le ofrece tener relaciones y nada más, cree que es un plan perfecto, pues ahora mismo y después de todo lo que ha pasado con Juliana, su ex, no quiere ningún compromiso, pero pronto empieza a entender que las cosas no son tan fáciles.
Además en medio de la relación, está Vanesa, la hija de Marta. Una chica en plena edad del pavo, que nada más que piensa en ella y no en los demás, y además Philip no le cae nada bien desde el principio, por lo que intenta interponerse entre los dos continuamente. Así que Marta tendrá que luchar no solo por sus sentimientos, sino también por los problemas que últimamente anda provocándole su hija. Y es que sabe que se ha enamorado perdidamente de Philip, por lo que los dos tendrán que luchar por lo que quieren.

Los protagonistas son todos prototipos de la vida cotidiana, de una historia que puede suceder en nuestros días pero que además tienen un toque de especial y de atracción. Marta es una mujer asombrosa y luchadora, característica que horna a la protagonista. Una mujer que para tener relaciones con otra persona y aunque ella quiera negarlo desde el principio, necesita tener algunos sentimientos para poder hacerlo aunque se las quiera dar de mujer fatal y liberal. Philip es el típico prototipo de hombre pedante egocéntrico que se lo tiene algo creído, pero que se enamora irremediablemente de Marta. Es el típico protagonista duro y frío, que está todo el día pensando en el trabajo, para que al final caiga rendido al amor como un colegial. Las escenas entre ellos son conmovedoras y excitantes, que hacen que te emocionen.

Los personajes secundarios son radiantes y muy graciosos, destacando el papel importante de los dos mejores amigos de Marta, Patricia y Adrian.
Lo único malo de la novela es referente a Lola, una secundaria muy importante en la novela, una mujer muy melódica, pero que en más de una página hace sentir que no quieres volver a saber más de ella, y es que la autora en casi todas, por no decir todas, tenía que ponerle en su frase un Miarma, ya sabemos que es sevillana. Por lo demás una novela muy emotiva, llena de amor, amistad, alegría, ternura y risas. Tiene unos diálogos muy sencillos y divertidos, fácil de leer, y con una ambientación muy bien descrita. Con una historia que engancha desde la primera página, y con unas declaraciones de amor de esas que te hacen emocionar.
Si buscas una novela que te haga reír, y te haga despertar sentimientos de amor y amistad que aún no habías sentido, ¡este es tu libro!

1 COMENTARIO en “Las ranas también se enamoran, Megan Maxwell”

  1. #1 trovador
    9 de Diciembre, 2016 a 15:05 pm

    Esta trama promete.Y creo que cualquier aportación al humor, sano, iróni, corrosivo o picante es ahora más necesario que nunca.

    Precisamente estos dias cayó en mis manos

    Diario Alucinante de Un Currante

    Son un rosario de anécdotas tan realistas que parecen realmente subrealistas, y que jalonan muy variadas y divertidas situaciones en las que muchos podemos sentirnos identicados cada dia

    Saludos

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