Autor: Jean Marie Auel
Editorial: MAEVA
Páginas: 542
Jean M. Auel es la autora de Los hijos de la Tierra, una da las sagas más importantes de la literatura moderna, cuyas novelas constituye uno de los fenómenos literarios más sorprendentes y acreditados a nivel mundial.
Sus amplias lecturas de las más prestigiosas obras sobre la materia y sus múltiples contactos con especialistas han permitido a Auel convertirse en profunda conocedora de las formas de vida, de las relaciones inter-tribales, de la evolución étnica y cultural de aquellas sociedades primitivas.
Se puede comprobar en Los hijos de la Tierra con qué exactitud ha reconstruído Auel los escenarios donde se desarrolla la acción de sus novelas: desde la región transalpina más occidental hasta el Mar Negro (Mar de Berán), siguiendo básicamente la cuenca del Danubio (Río de la Gran Madre).
Para continuar con el resumen de la saga, y después de haberos hablado ya sobre El clan del oso cavernario y El valle de los caballos, ahora me toca el turno de recomendaros otro de los grandes clásicos: Los cazadores de mamuts.
Las experiencias de Ayla en el ‘Clan’, sus reflexiones en el ‘Valle’ y la reciente compañía de un hombre que llega desde esa cultura más evolucionada que existe en alguna parte y que ella anda buscando, la han convertido en un ser excepcional. No queda más remedio que emprender la huida.
7 de septiembre, 2010 a 11:17 am
Bueno, el libro está muy bien, pero tiene ciertas similitudes con “El código Da Vinci”.
Es decir, partiendo de datos (arqueológicos) reales se inventa una historia; una cultura, unas costumbres, unas convenciones, unos tabúes…y una heroína bastante poco creíble.
Sin embargo….se lee muy fácilmente. Entretiene. Gusta.
Me acabo de leer los tres primeros libros empezando uno tras acabar el otro. Me daré un mes de descanso, o un poco más antes de empezarme el cuarto.
Resulta que el libro gira en torno a una historia de celos….antigua como la vida misma (toque irónico). Y tampoco muy creible tal y como está contada.
Resulta que la heroína se engancha -todo borracha (típica justificación)- con un mulatón buenazo. Según la educación de la nena, era lo correcto aceptar la invitación de un hombre a su cama, y suponía que no le importaría a su machote oficial. Obvio es que esto le gusta mas bien poco a su “novio”.
Le dicen a nuestra super nena que su chico está mosca por eso….y en lugar de ir a decirle que lo sentía y que era su educación (se hubiesen arreglado las cosas a la décima de segundo)….se sigue beneficiando al mulatón (je, que lista).
Menos mal, que al final nuestro machote deja las cosas en su sitio, pasa de ella y se zumba a toda churri decente del pueblo cuando celebran sus “fiestas patronales”.
Me hubiera gustado haberle visto la jeta a la otra, a la super nena. No desvelo el final pero ya os imaginais hacia donde tornan las cosas cuando empezó a zumbarse a todas y se corrió la voz de lo machote que era. La chica empezó a mirarle con “otros” ojos.
Todo esto aderezado con múltiples inventos y doma de bichos. Si Ángel Cristo levantara la cabeza…
En el próximo libro imagino que ya montará en águilas reales y descubrirá la penicilina.
Supongo que la autora dejará la energía nuclear para el siguiente.
Merece la pena leerlo.