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Buceando en el pasado: Los grandes naufragios de la historia

Autor: Carlos León Amores
Editorial: ESPASA CALPE
Páginas: 300

Carlos León Amores, autor del libro que hoy os recomiendo, tiene en su haber la publicación de más de una veintena de artículos de investigación y divulgación sobre arqueología submarina y seis libros, entre los que destacan los de la colección Rutas Arqueológicas por España, así como Náufragos y navegantes en la Ruta del Mercurio o Guía turística de Túnez.

Buceando en el pasado: Los grandes naufragios de la historia, constituye una completa descripción de los naufragios más importantes de la Historia, desde los barcos de la Edad del Bronce hundidos en el Mediterráneo hasta los grandes galeones españoles de la Flota de Azogues del siglo XVIII.

Crítico con el trabajo de los buscadores de tesoros, el autor denuncia el expolio sufrido por gran parte de naufragios antiguos ante una legislacion fácil de sortear.

La obra mezcla la información histórica con el anecdotario de lo sucedido durante las campañas de prospección, e incorpora un diccionario de términos náuticos y de construcción naval antigua, así como ilustraciones.

Un libro indispensable para reconstruir la historia de la navegacion y el comercio marítimo a través de los restos arqueológicos diseminados por todos los mares.

1 COMENTARIO en “Buceando en el pasado: Los grandes naufragios de la historia”

  1. #1 Juan
    24 de julio, 2011 a 18:46 pm

    Lo mejor de este libro es la portada. El interior, extremadamente pobre.

    El autor no sabe si está escribiendo un libro sobre construcción de barcos en la antigüedad o sobre naufragios. De cualquier modo, el libro es muy poco claro y el autor presenta una extrema falta de habilidad para equilibrar adecuadamente las explicaciones. El conjunto da la impresión de ser el trabajo de un escolar que no sabe crear correctamente un ensayo, sino que da excesiva información sobre algunos aspectos y excesivamente poca sobre otros. La superabundancia de términos técnicos, en una obra que se supone de divulgación y dirigido a un público no especialista, es agotadora. El libro está completamente desequilibrado, lo que en gran parte se debe, como he dicho antes, a que el autor no sabe exactamente qué clase de libro está escribiendo.

    El libro lo prologa un amigo del autor (con impresionantes credenciales) y lo califica de «excelente obra». Esto demuestra que : 1. el amigo no ha leído el libro; 2. el amigo lo ha leído, pero no quiere ofender al autor; 3. el amigo lo ha leído y de verdad le ha parecido excelente… sin comentarios. Al menos el prólogo, por cierto muy largo, sí tiene más coherencia y el prologuista sabe lo que está haciendo. A diferencia del autor.

    Menos mal que no me gasté (tiré) 20€ en este pobre trabajo: lo saqué de una biblioteca.

    PS: el libro encuentra editor porque el prologuista, durante una celebración, presenta al autor a una editora amiga suya que también está alli, y en media hora deciden ya todos los extremos de la futura publicación… Ah, qué faciles pueden ser las cosas. Quién dijo que las relaciones personales y los enchufes habían muerto.

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